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Cuando regrese a Mi Pueblo Tovar / Capítulo VII

CUANDO REGRESE A MI PUEBLO

Capítulo VII

En cada historia que me llega, mi CPU revive más y más las vivencias del pueblo.
Mi agradecimiento a mis paisanos por sus aportes para seguir recordando el pasado, el cual lo convertimos en presente, pués no importa donde nos encontremos siempre sentimos con orgullo el amor por nuestro terruño.

En mi artículo anterior agradecía la colaboración a mi prima Carmen Rosa por su aporte el cuál recibí a través de lván Vivas, debo aclarar y pedir mis disculpas a Toto Molina quien es el autor de la reseña, de acuerdo a un mensaje que acabo de recibir de Iván en el cual me dice que se equivocó al enviar su mensaje, ya he corregido el error para que en la edición aparezca su nombre, gracias por su aporte Toto..

Iniciamos con un cambio en la historia :
Según el egiptólogo arqueólogo Zaadi B. tildó la declaración de Antonio G. como una «completa alucinación» y también le aconsejó que leyera más sobre los faraones y las pirámidese para aprender que no tienen relación alguna con los TOTACOM los ancestros de los Tovareños , ya que fueron creadas por egipcios hace más de 3.500 años. «lo encontré en sus tumbas», concluía el especialista.
Lo que no conoce el egiptólogo es que hace más de 4000 Años en las paredes de la Curva del Indio enclavada en la montaña de la virgen en la ciudad de Tovar se encuentran tallados sobre la roca los planos originales de la forma como se debían de construir esos monumentos y la orientación respecto al sol que deberían de tener una de sus caras
orientada hacia donde nace el sol, también en los geroglifos tallados se cuentan los pasos en pies que determinan las medidas que debe tener cada lado de las bases.
Es muy Triste saber cómo quieren cambiar la historia pero tarde o temprano se llegará a la verdad.
Según mis investigaciones los ancianos del pueblo comentaban que los hijos de los TOTAMOC tenían unos juegos que prácticaban en las noches de luna llena, con las piedras del río Mocotíes talladas en forma de pirámides y que era muy parecido al juego de bolas criollas, la conclusión del estudio nos revela que en lugar de llamarlas pirámides de Egipto se tendrían que denominar pirámides del TOTAMOC. ( TOvar, TAcaríca y MOCotíes ).

Me escribe el amigo José Antonio Carrero Maquina haciendo su aporte de historias para recordar y nos cuenta lo que ocurrió en una madrugada en el pueblo:
” Una noche en época de exámenes finales, cuando íbamos con sillas de extensión a estudiar en la plaza Bolívar Antonio Marquina y Rafael Consalvi salieron a ponerle candado a muchas casas del pueblo dejando encerradas en sus viviendas a sus ocupantes, no contentos con semejantes travesuras se dispusieron a pintar letreros en algunas de ellas, por ejemplo que yo
recuerde: en la casa Cural escribieron “cambia papá Monsalve la casa quedó muy Bonita con los colores, pero muy chillones.” Esto aludía a que el Padre Monsalve le cambió el color de blanco a rosado.
En la joyería de Don Cosme Omaña pusieron: “Don Cosme tan calladito que te casaste y no nos avisaste”.
En la farmacia del Doctor Soto :”Lecheros, retardatarios prendan el aviso “.
El letrero del colegio La Presentación lo colocaron en el prostíbulo de Paulina y el de ésta en el colegio.
Al día siguiente el pueblo totalmente enardecido acudió a la Seguridad Nacional organismo represor en aquel tiempo quienes se encargaron de recoger a todos los que estuvimos estudiando en la plaza y para dar con los culpables los pusieron a escribir en un pizarrón.
Así descubrieron a Toño Tripa y a Rafael. Y los dejaron presos, hubo más letreros pero estos son los que recuerdo porque a mí me pusieron a escribirlos. “

Esta vivencia me hizo recordar el castigo que le impusieron a un grupo mayor de estudiantes por algo parecido que realizaron, tal vez alguno de los lectores recuerde cual sería el motivo por el cual los detuvieron y encerraron por tres días en la policía, como el grupo era mayor y no cabían en los calabozos los dejaron detenidos en los pasillos, me acuerdo la proseción de los representantes llevándoles catres y colchones para que no durmieran en el suelo, igualmente las comidas porque el presupuesto de la poli no tenía capacidad para tal número de presos.
Así vivíamos en nuestro pacífico pueblo donde todos nos conocíamos.

Siguen llegando mensajes, llamadas, vivencias sentidas para que disfrutamos de las grandes verdades que a lo largo del tiempo perduran en lo más profundo de nuestros recuerdos.
Hoy unas líneas de otro gran y recordado amigo Jorge Rangel cuando en su narración me transporta a mi casa la de los balcones en la plaza Bolívar y de esos toros de candela.

Como les prometí en el capítulo anterior ahora van mis comentarios a las palabras de mi amigo Jorge Rangel.
Decía en una parte de su escrito:
“Ese Tovar que menciona no existe ni encontrará gente que lo recuerde. “
Te diré que si he vuelto y seguiré visitando mi pueblo, cada vez que puedo ir después de cierto tiempo es verdad que no encuentro gente que me conozca, o tal vez me consiga con alguno de los pocos que todavía siguen en su misma rutina tal como los dejamos cuando por muchas circunstancias de la vida y de distintas índoles la gran mayoría tuvimos que salir a otros lugares.
Sin embargo quiero decirte algo que todavía está en mi corazón.
Y es que cada vez que tengo la oportunidad de caminar mis calles, aquellas empinadas cuestas empedradas, al llegar a la plaza Bolívar veo el negocio de mi padre, los balcones de la casa que daban a la plaza, la pileta y los árboles centenarios, el atrio de los músicos, todo como los describes, los veo a todos ellos, las imborrables imágenes están grabadas en mi corazón esas hermosas imágenes no me dejan ver las nuevas transformaciones que ha sufrido mi plaza y si voy al arado también veo por encima de las formas como lo han transformado, veo la quebrada y los cañaverales, al potrero donde jugábamos béisbol y al cojito Parada que gateando corría las bases desde la primera hasta llegar a home. Esos recuerdos que me acompañan, no me los puede quitar nadie al igual que las fantasías cuando narró las predicciones del Profeta y los descubrimientos en los grabados sobre las rocas de la cueva del Indio, cuando nuestros ancestros los TOTAMOC, dejaron los planos de las pirámides que más tarde construyeron cuando viajaron con Noe hacia Egipto.
También Jorge cuando voy al llano y al pasar la imagen de la Virgen del Carmen, veo tu casa rodeada de árboles, el trapiche donde jugamos en muchas ocasiones, recuerdo a tus padres y hermano menor que te acompañaban, fueron momentos que por muchos cambios que se originen en nuestra pueblo, nada los podrá borrar de nuestros recuerdos.
Agradezco tu colaboración y si alguno de los lectores tiene su número me gustaría tenerlo para poder contáctate.

Hoy dedicaremos un recuerdo a las novias cuando escribía el artículo anterior y recordaba las décimas me dije, porque no dedicarle unas líneas a esas bellas muchachas del pueblo que han sido tan hermosas de toda la vida, desde la princesa Tacaríca hasta la Eternidad.
No existen palabras, pinceles, poemas que puedan reflejar su beldad, no solamente en lo físico, ni en la forma de caminar o de actuar sino en la belleza por su forma de amar.
Hoy me pregunto cómo me alcanzaba el tiempo para tener una novia en el corozo, otra en el añil, en Sabaneta, en el llano, es decir en los cuatro puntos cardinales del pueblo y no contento con eso una en ZEA y otra a quien quise conquistar en Quebrada del Barro, tenía tiempo para estudiar, para las parrandas, recuerdo fué en la época que estaba de moda la canción EL MIL AMORES.
Pero como todos los cuentos cuando alguna de ellas me descubría otra novia, no les temblaba el pulso para terminar como decían los amigos ” lo botaron”
Lo único que aprendí de aquello, fué que a ninguna la llamaba por su nombre, siempre utilizaba una palabra de amor… Cariño mío, Cielito, Amorcito y cuánta palabra se me ocurriera pués siempre me salían del corazón.
Para ese guayabo había un consuelo y un motivo como olvidar el despecho, era caerse a palos abrazado a una rockola y llorar, tarareando la frase ” un amor que se va cuantos se han ido, otro amor volverá más duradero y con más esperanzas que el primero”

Esos momentos de despecho me llevaban a escribir poesías, recuerdo una que por la métrica fue un plagio a la Renuncia de Andrés Eloy, les contaré el primer verso y el final, se titula:

EL RECUERDO.

Acuérdate de mí si te es posible/
Si es que en tus pensamientos no te estorbo/
Acuérdate un momento de este ser,/
A quien alguna vez tú le quisiste /
…..
….
Yo estoy en el presente/
Y he olvidado el pasado/
Cuando recuerde todo/
Seré el ser más tranquilo,/
Pues con esos recuerdos/
Regresaré hasta niño/
El recuerdo es un sueño/
De lo que hemos amado.

Ya muchos de ustedes estarán pensando y quiénes serían las afortunadas o desafortunadas novias, quienes me conocieron lo saben porque me veían cuando las visitaba, para todas ella mis respetos mi corazón ha sido tan grande que ha guardado un rinconcito para cada una de ellas, siempre me hicieron vivir momentos felices e inolvidables espero que aún con los años también sientan que fueron tiempos felices que no volverán.
Tal vez cuando todos crucemos el umbral y nos encontremos nuevamente como Ángeles ante el Creador del universo, entendamos que el perdón es hermoso y que el AMOR es lo más grande. ALELUYA.
Y como olvidarnos de las serenatas, recuerdo que en una oportunidad con un tocadiscos portátil le llevé a una de ellas la serenata con el dísco de moda,. “La cama de piedra “
Al siguiente día que fui a visitarla esperaba mi recompesa, soñaba con un besito y esto fue lo que ocurrió, me dijo: ” Antonio mejor terminar porque yo no voy a dormir en una cama de piedra”
Salí derrotado y con la misma para matar el guayabo fuí a abrazarme de la rockola donde Tolentino y cervezas para ahogar la pena.
No sé cómo se corría la noticia pues no teníamos celulares y de pronto empezaban a llegar los amigos y luego la pregunta entre copa y copa era: porque lloras?
Todos querían saber que había pasado, así transcurria la tarde y la rockola sonando, ya empezando la noche se incorporaba el títere Alí al grupo, había visto a mi hermano Rodrigo entrar al cine que quedaba a media cuadra del bar de Tolentino, cuando entro en conversación notó que cada vez que alguno me nombraba a la muchacha yo arrancaba a llorar, después de un rato de estar con nosotros se levantó sin decir nada y de pronto apareció con mi hermano.
Rodrigo se tomó un par de cervezas y me convenció para irnos a descansar a la casa.
Al día siguiente me contó que Ali fue a buscarlo al cine y le dijo : ” vamos para que te lleves a tu hermano a dormir, porque está a punto de poner a llorar a todos quiénes lo acompañan ya que de seguir llorando puede causar una inundación, imagínese que las primeras lágrimas deben estar llegando al lago de Maracaibo a través del Mocotíes”
Este golpe me enseñó que no debía de tener una sola novia pues si eran varias y una de ellas me botaba, no tendría excusa para volver a abrazarme a una rockola ya que me quedaba el consuelo de las otras.
Así fueron los amores de juventud y que rápido pasaron
Cuantos de los amigos vivieron esos momentos.

Y hablando de serenatas no me puedo olvidar cuando en el carro de Juan Méndez nos acompañaban con las trompetas el gordo Marino y Gilberto y con la guitarra el maestro Avendaño y salimos a darlas, no solo a las muchachas de Tovar, aveces íbamos a Zea o Santa Cruz de Mora, le llevábamos a las novias, también a las internas del Colegio la Presentación y a cualquier casa donde viviera una preciosa Tovareña.

Para cerrar este capítulo uno de mis recientes poemas.

MIEDO DE AMARNOS

Tuvimos miedo de amarnos
Era un pecado de amor
Saber que te amaba tanto
Como la luna y el sol.

A veces pensé en robarte
En darte todo mi amor
Igual que tú me lo dabas
Y se convertía en pasión

Todas las noches soñaba
Que temblábamos de amor
Al sentírte entre mis brazos.

Y tuve miedo de a amarte,
Porque tus labios ardientes
Quemaban mi corazón

Hasta pronto

Madrid 07/08/2020

Antonio J Guerrero P

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